La Universidad del siglo XXI: ¿profesionales o ciudadanos?

 

La universidad en la actualidad se debate entre seguir formando (obreros) solo profesionales o enmendar el camino y formar ciudadanos, este debate cobra cada vez más valor, pues ya se habla de “universidades” de “mercado”, pues pareciera que importa más la acreditación, el ranking mundial que la formación de ciudadanos dispuestos a afrontar y resolver los problemas de la sociedad. Estos debates se realizan desde ámbitos académicos, empresas y la sociedad civil organizada, lo importante acá son los medios de consulta, el acceso a estos debates, los “fines” reales de los mismos. Dependiendo del sector, sus necesidades y poder de acción y coacción estarán enmarcadas sus opiniones, aportes y decisiones finales de estos foros, tenemos un problema y ahora nos atañe a todos resolverlos. Es un hecho que los resultados obtenidos, si bien, por un lado, desde los centros de investigación universitarios se han dado respuestas para resolver algunos grandes problemas, también es cierto que aún quedan muchos por resolver que ya deberían estar resueltos. Es así como la brecha social cada vez es más grande, existe mayor desigualdad, más hambruna, aquí juega un factor muy relevante como lo es el financiamiento de las investigaciones en la universidad, depende de quién financia (sector público o privado).

También las intenciones y fines de este financiamiento, así será el nivel de interés por desarrollar la investigación y, sin embargo, se destinan grandes cantidades de dinero a las investigaciones del sector armamentista, o a la investigación de mercadeo para vender productos "sanos". Acá también influye el país, su modelo educativo, en especial el de educación superior, la influencia y control que ejerce el estado en las universidades, su nivel de burocracia, transparencia de su gestión. A mayor control del estado más ineficaz es la universidad, pues pierde su libertad de gestionar y controlar todos los ámbitos de la academia. Aquí también influye el modelo de gobierno universitario, la forma de llevar a cabo la trilogía: docencia, investigación y extensión, hay universidades donde se dedican de forma casi exclusiva a la docencia, por carencia de recursos, de visión a futuro, poco impulso o apoyo al investigador, falta de líneas de investigación que busquen la solución de problemas reales de la sociedad.

Al referirnos al término real es la sinergia necesaria que exista entre ambas y es la universidad la que está llamada a salir de sus muros e ir a mostrarle a la sociedad todo el potencial que tiene y su plena disposición: a ayudar, fomentar, emprender con los ciudadanos, esto repercutirá en un lazo de trabajo a largo plazo y fuerte, una sociedad más justa, más empoderada, unida y prospera. Si el fin último es el anterior, cabe preguntarse ¿Por qué la universidad se ha desvinculado de la sociedad a tal punto que parecen estar en polos opuestos?, esta pregunta nos lleva a reflexionar sobre las causas que originaron que la universidad se desvinculará de su fin último: servir a la sociedad.

Lo previo nos invita a inferir: Burocracia excesiva, sistemas de gobiernos poco o escasamente democráticos, opaca gestión de los recursos, carecer de mecanismos para presentar a la sociedad el resultado de su gestión (falta de transparencia) y así mostrar el uso de los recursos que le son asignados por el estado, como los que obtiene por autogestión y otros ingresos. A ello se le suma el hecho que, en algunos países, el empleo de la educación superior por parte del estado a manera de herramienta de adoctrinamiento y control de la sociedad. Hay una larga historia entre la universidad y la política, algunas para bien y otras para mal a la sociedad. Este panorama antes planteado parece catastrófico, pero es una realidad que impacta de forma decidida en sociedades como las latinoamericanas, la educación, en especial la universitaria, es una mezcla de los modelos europeos y norteamericanos.

Lo antes planteado, en vez de dar paso a una universidad amalgamada y ecléctica, con compromiso local y mirada global, ha desvirtuado en algunas su fin principal: formar ciudadanos con habilidades y destrezas en ámbito particular del conocimiento para serles útil a la sociedad, a obreros con conocimiento técnico y con escasas habilidades blandas para desenvolverse en situaciones y roles más allá de su ámbito de formación académica (habilidades interpersonales, aspectos éticos, familiares, ciudadanía)… continuará. Miguel Ángel Ramírez





Comentarios

  1. Excelente , ojalá que lo planteado en el artículo pueda llegar a muchos. Pues, lo vívido en la pandemia les pasó cómo una ola, sin ejecutar algún cambio, es tanto el letargo que los jóvenes en la actualidad van más rápidos a nivel tecnológico que muchas veces son coartados y maltratados , obligados a solo escuchar, escribir y repetir.

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