Cuando esta pregunta llega a la mente de un
educador es motivo de sobresaltos y si no lo es, algo anda mal.
Lo anterior me ocurrió hoy, razón por la cual salte de la
cama para indagar sobre el tema y buscar respuestas, mientras preparaba el café
esta pregunta daba vueltas en mi cerebro.
Y me obligó peguntarle a mis mentores de la educación: mis
hijos, la respuesta fue un golpe contundente a mi formación académica y un
respiro a mi espíritu transformador: Yo quiero aprender y se estudia
aprendiendo.
Y así así de un plumazo se vino abajo mi formación académica
en un sistema educativo diseñado para educar y no para aprender, y mucho menos
para vivir y a ser parte
integral de la sociedad.
El sistema actual inmoviliza al ser humano, lo enseña a
esperar órdenes y produce discapacidad al individuo, pues solo se ciñe al
manual normalizado para su vida y deja poco espacio a fin de pensar, sentir y
desarrollarse en ella.
Si hacemos una retrospectiva al niño en preescolar se le
sienta en mesas y comparten con sus compañeros trabajando en un ambiente de
colaboración en el aula.
Toda esta magia termina al iniciar la escuela básica o
primaria, entran al salón y se encuentran con hileras de pupitres donde se
prohíbe consultar con tus compañeros y se te castiga si rompes la regla.
En este punto se comienza lo que algunos denominan “un
crimen llamado educación”, para otros, estándar educativo industrial, luego
modelo por competencias y así desde el siglo XX llegamos al siglo XXI.
Los estudiantes sienten que odian la educación, el colegio,
los docentes y también a sus padres por llevarlos obligados a una cárcel
disfrazada de escuela, donde son: juzgados, medidos y adoctrinados.
Todo lo antes descrito ya ustedes lo saben y se trata ahora
de que vamos a hacer, no por nosotros que ya estamos de paso, por la generación
actual y las futuras.
La tierra es nuestra única casa conocida, la hemos venido
destruyendo en nombre del desarrollo económico, es una herencia bastante pesada
dejada a nuestros hijos y más aún sin habilidades y destrezas mínimas de
posibles soluciones a tantos desmanes causados por nosotros.
¿Qué podemos hacer para revertir todo esto? Parece algo muy
difícil de contestar, es complejo aceptar que el tiempo de este modelo
educativo ya termino en primera instancia y a partir de ahí empezar a construir
lo que necesita al menos esta generación.
La premisa fundamental: educar desde sus necesidades y
evitando imponer las nuestras. Bibliotecas, los repositorios y las revistas
científicas universitarias están plagadas de investigaciones sobre lo que debe
ser y hacer el estudiante.
Tenemos la
oportunidad de investigar desde su realidad: ¿Cuáles son sus necesidades?, ¿Cuáles
son sus aspiraciones? ¿Qué quieren aprender? ¿Cómo quieren aprender?, en pocas
palabras, dejemos de pensar por ellos.
Lo que parecía una utopía, la pandemia del Covid-19, lo hizo
realidad: la educación colapso, y a su vez mostró posibilidades como la
educación bimodal e incluso un modelo online.
Existen las propuestas teóricas y la tecnología educativa:
educación permanente, educación disruptiva Ecosistemas Digitales de
Aprendizaje, Inteligencia Artificial, Realidad Aumentada, Realidad Virtual y son
aliados inmejorables en esta nueva era.
La docencia también cambia de rol y se convierte en
facilitadora y coadyuvante del aprendizaje personalizado, esto implica una
transformación profunda de la hasta ahora conocida función docente. Las
instituciones educativas, aquellas moles de piedra inamovibles están en la
mira, la rueda se seguirá moviendo y a gran velocidad, la que insista en
quedarse en el modelo actual será devorada o convertida en museo.
Actualizado el 03 de febrero de 2023.
Buen artículo doctor. Reflexiones que invitan a pensar y a repensar el acto educativo, sobre todo su vigencia.
ResponderEliminarEstimado Doile, el momento de actuar llego.
EliminarExcelnte. Comencemos a escuchar y adaptarnos. Adaptar la educación a estos nuevos tiempos y lograr que el aprendizaje sea considerado por ellos como algo sifnificativo y apropiado para sus futuras necesidades. QUe el aprendizaje sea valorado y no sea considerado con una "valla" para sortear que les otorgue un título. Saludos cordiales